Laurentina Frías. Una alcaldesa de la que todos se olvidaron

#nuestrasmaestras

Laurentina con sus alumnas. De Sandra Abad Orós

Laurentina Frías Gil con sus alumnas. Alforque, 1928. Foto cedida por Sandra Abad Orós.

A finales de enero de 1933 cesaron a todos los integrantes de los viejos ayuntamientos, de aquellos que habían sido elegidos por el artículo 29 de la Ley Maura, que todavía estaba vigente. En España afectó a 2500 pueblos y en la provincia de Zaragoza a 129. Uno de ellos, Alforque.

A principios de febrero se nombraron unas comisiones gestoras, que durarían solo dos meses y medio, hasta las elecciones de abril de 1933. Con la intención de preparar unas elecciones limpias y transparentes.

En esas gestoras, en la provincia de Zaragoza, entraron 18 alcaldesas y 34 concejalas.

De la elección de 17 alcaldesas se dio noticia en todos los periódicos locales y en muchos nacionales. Se habló del recibimiento que les hizo el gobernador y del banquete que les ofreció. Pero por alguna razón, de Laurentina Frías Gil, la alcaldesa de Alforque no se habló en ningún momento.

Yo la encontré por casualidad cuando estaba rastreando las comisiones de todos los pueblos. En realidad buscaba a las concejalas, de las que nadie se había ocupado. Y de repente la vi. Allí estaba ella, presidiendo una gestora.

La comisión Gestora y el nuevo ayuntamiento de Alforque

Presidente, Laurentina Frías Gil, de 49 años, calle Horno 4. Vocales, José Tesán García, de 27 años, carpintero, calle Mayor, y Agustín Lucea Lanuza, de 24 años, labrador, calle Barriete.

Como alcaldesa cumplió con rigor la principal función para la que fue nombrada: lograr que las elecciones de abril de 1933 fueran limpias y transparentes. Y así recogía su actuación La Voz de Aragón:

Presidió las elecciones y estuvo en la constitución del nuevo ayuntamiento. Después de unas elecciones tranquilas y dignas, con las formalidades de rigor previas, fueron posesionados de los cargos de concejales los señores siguientes:

Mariano Lucea García, 45 años, labrador, calle Barriete; Miguel Clavero Giménez, 60 años, retirado, calle Mayor; Martín Tesán García, 27 años, carbonero, calle Mayor; Julián Clavero Jiménez, 46 años, herrero, calle Mayor; Francisco Artal Giménez, 59 años, del campo, calle Alta; y Bernardino Pertusa Artal, 31 años, jornalero, calle Barriete;. Mediante elección se nombró alcalde a Mariano Lucea. (Cfr. La Voz de Aragón, 08/06/1933).

Laurentina Frías Gil

Monteagudo de las Vicarías, Soria, 3/2/1884-Alforque, 28/1/1952

Recordarotio Laurentina

Tenemos pocas noticias de su familia. Algunos datos sueltos, que nos van apareciendo aquí y allá.

En 1890, Afrodisia Gil Beltrán, quizá una hermana de su madre, vivía en Monteagudo, Soria, de donde procedían los Gil Beltrán, y falleció en Zaragoza el 30/10/1962. Su hermana María Frías Gil (Monteagudo, 1893-Zaragoza, 20/10/1968), se casó con Valeriano Pascual Condado, (¿?-Zaragoza, 28/12/1950.) un guarda de seguridad, y vivían en la calle López Toral 12, de Zaragoza. Su hermano Antonio A. Frías Gil fue secretario de varios pueblos de Soria. En 1929 estaba destinado en Moral de Calatrava, Ciudad Real, y pertenecía a la Unión Patriótica de Primo de Rivera.

Estudios y primeros destinos en Soria

Laurentina, hija de Pedro y Juliana, cursó Magisterio en la Escuela de Maestras de Soria. Acabó a los 18 años y comenzó su carrera profesional en tierras sorianas.

En 1902 la nombraron maestra interina de Villaciervitos. En 1904 seguía en Villaciervitos, con un sueldo de 200 pesetas, y solicitó entrar en las listas maestras del Rectorado de Valladolid, pero la excluyeron por ser menor de 21 años. En 1905 estaba en la escuela mixta de Mazarovel. Desde 1906 hasta 1908, en Vilviestre de los Nabos, un pueblo de 110 habitantes, agregado a Orteruelos.

1907 le habían dado por concurso de traslado Santa Cruz de Moncayo, Zaragoza. Pero María Yerobi Olaechea, con el número 94 de la clasificación general, reclamó su derecho a la escuela de Santa Cruz de Moncayo. Y Laurentina, con el número 101, tuvo que continuar un año más en Vilviestre.

Destino definitivo: Alforque: desde 1908 hasta 1952

En marzo de 1908, por concurso único, consiguió Alforque, Zaragoza. En este traslado le cambió su vida para siempre.

Ha quedado vacante la escuela de Vilviestre de los Navos por haberse posesionado doña Laurentina Frías en la de Alforque, en la provincia de Zaragoza. (El defensor escolar, 21 de marzo de 1908)

Al poco tiempo de llegar se casó con Mariano Giménez Cristóbal (Alforque, 02/06/1877-Ídem, 14/02/1947), un labrador emparentado con casi todo el pueblo. Su hermano Cristóbal Giménez Cristóbal era el carpintero de la calle Mayor, 36. Y en el expediente de responsabilidades políticas contra Gabriel Sena Lucea (Alforque, 21/03/ 1909-Ídem, 14/02/1984). se le  acusa  de haber ayudado a Mariano Giménez a salir de la cárcel. (Cfr. Responsabilidades políticas de la provincia de Zaragoza. Expediente, 4562, contra Gabriel Sena Lucea de Alforque)

Laurentina y Mariano fueron los padres de:

Recordartorio Mariano, su Marido

Manuel (Alforque, 11/03/ 1912-Zaragoza, 20/01/1981). Siguiendo una costumbre aragonesa, al primer hijo que nació después de su muerte le pusieron su nombre.

Afrodisio (Alforque, 11/03/ 1912-Zaragoza, 20/01/1981), cuyo nombre se lo debía a su familia materna. Se casó con Carmen, era contable, aunque en el censo de 1934, figuraba como jornalero. Según los datos que  Manuel Ballarín Aured obtuvo en el AHGC de Salamanca y de la Causa General.

Afrodisio Giménez Frías fue secretario general de la UGT en 1937. Se afilió al PCE el 1-8-1937 y fue secretario general del PCE en 1937 y primeros de 1938. Al parecer, no fue asesinado por los rebeldes, ya que, según la Causa General, “se encontraba en el Ejército”.

Herminio Lafoz Rabaza también recoge el dato de la UGT en la Fundación Bernardo Aladrén.

Manuel, (Alforque, 14/10/1916-Zaragoza, 28/01/1932). Está en cementerio de Torrero, en el mismo nicho de su hermano Afrodisio.

José Luis, (Alforque, 31/12/1921-Zaragoza, 22/01/2005). Licenciado en Químicas, trabajó en el Servicio Comercial de Urruzola. Se casó con Amparo Pérez Plo (Zaragoza, ¿?-Madrid, 4/10/1986) y no tuvieron hijos. Amparo está enterrada en el cementerio de Torrero de Zaragoza, con sus hermanas Julia y María Pilar.

Maestra de Alforque

En los 44 años que ejerció allí, pasaron varias generaciones de niñas. Sabemos que profesionalmente era muy activa y que recibió felicitaciones de la inspección. A continuación, de unas notas ordenadas cronológicamente, que son como la punta de un iceberg, se desprende su talante activo y comprometido.

  1. La Asociación de maestros del partido de Pina decidió admitirla entre sus miembros (Cfr. El magisterio español, 8/8/1914).
  2. Laurentina y Manuela Blasco Pardillos, la futura alcaldesa de Torrellas, solicitaron participar en unas oposiciones restringidas. Estas oposiciones servían para ascender en el escalafón y aumentar el sueldo.
  3. Las niñas de la escuela y su maestra hicieron sendos donativos para las obras del templo del Pilar.
  4. Se dio de alta en la Confederación Nacional de Maestros, en la Sección de Socorros.
  5. Recibió alabanzas del inspector que visitó su escuela.

Visita de inspección. El 26 del pasado mes, realizó la visita reglamentaria el culto señor inspector de la zona, don Emilio Moreno Calvete, a las escuelas nacionales de niños y niñas, desempeñadas por los competentes profesores de Primera Enseñanza, don Generoso Hernando Borreguero y doña Laurentina Frías Gil, quedando altamente satisfecho del estado de la cultura que poseen los niños y las niñas, alentándolos para que sigan ampliando sus conocimiento a fin de ser mañana hombres útiles al pueblo y a la patria que los vio nacer.

Rogó a las autoridades, maestros y niños que procuren poner de su parte para que la asistencia sea más normal, inculcando en los padres los perjuicios que originarán a sus hijos al retenerlos en casa en lugar de enviarlos a las escuelas, según la ley y su conciencia les ordenan. (La Voz de Aragón, 08/06/1933).

1952. Falleció antes de jubilarse y en su necrológica ya solo figuraban dos de sus cuatro hijos Afrodisio y José Luis.

Compromiso político

Dos hechos nos sirven para hacernos una idea de sus inquietudes.

El 28 de enero de 1938 se afilió a la FETE (Cfr. Herminio Lafoz Rabaza).

En 1939 estaba en una lista con 93 maestros de la provincia de Zaragoza, propuestos para ser depurados. Junto a ella figuraban: José María Velilla Membrado, maestro de Alforque, Rosa Arilla Albar, maestra de Gelsa, que había sido concejala de Quinto de Ebro, e Isabel Pemán Cardesa, parvulista de La Almolda, que, en 1933, había sido alcaldesa de Magallón. El 7 de mayo de 1938, Segundo Año de la Victoria. El presidente de la comisión de depuración, Miguel Allué Salvador. (Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza, 10/05/1938).

A la vez que Laurentina, ocuparon la escuela de niños, entre otros: Tarsicio Vega, que había llegado de interino en 1907. Joaquín García Miguel, en 1931, se trasladó a Carballiño (Orense). Ese mismo año llegó Generoso Hernando Borreguero, procedente de Caniego de Mena (Burgos), un activo asociacionista de la prensa de Magisterio. En 1935 Generoso permutó con José María Velilla Membrado (Castelserás, Teruel, 26/2/1871-Zaragoza, (5/12/1962), que estaba en Juslibol. Y en 1938, estando en Alforque, lo depuraron.

Para terminar

Laurentina Frías fue una brillante maestra de Soria, pasó la mayor parte de su vida en Alforque, donde se casó con un labrador, y se comprometió con los ideales de la II República. Fue alcaldesa en 1933, en 1938 se afilió a la FETE, y ese mismo año fue depurada.

Con este artículo he querido rescatar la memoria de esta mujer valiente. Sacar a la luz la figura de una alcaldesa republicana de la que se olvidaron hasta los periódicos de su época.

En la recuperación de los datos de Alforque he contado la inestimable colaboración de Sandra Abad Orós, gran conocedora de los archivos y de la vida del pueblo.

Estoy segura de que, con su vida humilde y con su gran vocación por la enseñanza, entregó lo mejor de sí misma a las niñas de Alforque. Y también estoy segura de que algunas lograrían hacer estudios superiores gracias al empuje y al modelo de su maestra. De esto tendrían que hablarnos las que fueron sus alumnas.

Carmen Romeo Pemán

Primeras concejalas y alcaldesas españolas

Las nueve aragonesas

Abriendo camino

¿Desde cuándo participamos en el gobierno de los pueblos?

1925. Concepción Pérez Iglesias . Alcaldesa de Portas

Concepción Pérez Iglesias (Compostela, 1881-Lantaño, 1936). Esta maestra, en 1925, fue nombrada alcaldesa de Portas (Pontevedra)

Si echamos un vistazo a la historia, comprobaremos que en España el camino hacia la democracia no ha sido fácil, y para las mujeres, menos aún. En 1923 participamos por vez primera en las instituciones políticas. Pero, como no teníamos derecho al voto, se desató un largo debate sobre el sufragio femenino.

Hubo mujeres que destacaron en las civilizaciones antiguas. Conocemos figuras singulares de Grecia y Roma. La literatura y las leyendas populares recogen figuras de alcaldesas españolas desde la Edad Media. Hoy, todavía se festeja el triunfo de las alcaldesas de Zamarramala. Pero hasta el siglo XX, estos ejemplos eran casos aislados y se debían a situaciones excepcionales y a mujeres de una gran valía.

Y en 1924, así lo recogía Julia Peguero, una maestra zaragozana que dejó oír su voz en el ateneo de Madrid y en la prensa de la época.

Julia Peguero, Mujeres Españolas, Abril, 1930

Julia Peguero Sanz, Zaragoza, 1880-Madrid, 1978.

Me interesa consignar, como vicepresidenta de la Asociación Nacional de Mujeres Españolas (ANME), que los momentos para el feminismo son difíciles y decisivos, y no puede ocultársele a la mujer que, mientras el hombre puede pasar inadvertido en su mejor o peor actuación, y hallar excusa a sus desaciertos, la mujer actuará durante mucho tiempo en un plano de singularidad que la pone al descubierto, y, por consiguiente en situación desfavorable de juicio con respecto a sus compañeros de labor.

No puede olvidar la mujer que sólo a título de aprovechar fuerzas que se esterilizan en el hogar cuando éste no las necesita sale a intervenir en la cosa pública. No por sí, sino para la patria, no por satisfacción personal, no para copiar y seguir las huellas del hombre, sino para llevar a la administración su espíritu de gobierno, economía y actividad, en la seguridad de que si no aporta un concurso útil a la vida de la nación, su fracaso particular caería sobre la capacidad femenina en general. (La Voz de Madrid 20/10/1924).

Leyes que sistematizaron nuestra presencia

Dos leyes nos permitieron llegar la palestra pública. La Ley Municipal de 1877, en la que los conservadores promovieron una enmienda a favor del sufragio para las madres cabezas de familia. Y la Ley electoral de 1907, o Ley Maura, en la que se propuso el voto para las mujeres mayores de edad, en las mismas condiciones que a los varones. Y, en 1919, lo volvió a plantear Manuel Burgos Mazo, a la sazón ministro de la Gobernación.

El Estatuto de 1924 y la Asamblea Nacional de 1927

Estatuto municipal-2

En la Dictadura de Primo de Rivera, 1923-1930, se nos concedió una representación parcial en los ayuntamientos y en la Asamblea Nacional.

El 8 de marzo de 1924, se aprobó el Nuevo Estatuto Municipal, que sustituía a las Leyes de 1877 y 1907 y que nos otorgaba un voto limitado en las elecciones municipales.

Se concedía el voto a las mujeres cabeza de familia, es decir, a las viudas y solteras con casa propia, que vivieran independientes y que figuraran al frente del padrón. Se excluía a las casadas y a las prostitutas. Como consecuencia de que sólo se incluyera a las cabeza de familia, en el nuevo censo electoral, la cuarta parte de los electores eran mujeres.

En 1927, en un intento de salvar al régimen, se constituyó la Asamblea Nacional. Estaba formada por varones y mujeres solteras, viudas o casadas autorizadas por sus maridos. Es decir, se nos permitió una participación controlada. Se reservaron trece escaños para mujeres, elegidas indirectamente a través de los ayuntamientos y las diputaciones. Aunque la situación no era de normalidad democrática, estas mujeres llevaron a los debates los problemas que, desde su punto de vista, consideraban importantes.

Estas trece mujeres fueron las primeras que ocuparon escaños en el Congreso. Concepción Loring y Heredia habló en la Cámara, el 23 de noviembre de 1927. También fueron elegidas Dolores Cebrián y Fernández de Villegas, mujer de Julián Besteiro, y Esperanza García de la Torre, mujer de Torcuato Luca de Tena, pero renunciaron.

Concejalas, alcaldesas y asambleístas en la dictadura de Primo de Rivera

Más de cien mujeres, en su mayoría de origen burgués, entraron en la vida política con muchas limitaciones. Desde su llegada trabajaron para conquistar el derecho al voto, en una participación sin restricciones. Además iniciaron lo que hoy llamaríamos programas de acción positiva. Por ejemplo, Carmen Cuesta solicitó la creación de institutos femeninos de enseñanza secundaria y una facultad de medicina sólo para mujeres.

El General Primo de Rivera, el Año Político de 1928, decía:

Hay que hacer justicia. Yo he dado el voto a las mujeres españolas. Y en España hay señoras concejalas en Madrid, en Sevilla y en todas las grandes ciudades. En la Asamblea Nacional también tienen puesto catorce damas.

Pronto se levantaron voces, como la de la periodista Carmen de Burgos, contra estas afirmaciones de Primo de Rivera:

¿Concejal o concejala? Lo que más importancia ha tenido hasta ahora en lo que se llama pomposamente “progreso del feminismo en España” es discutir si debe decirse concejal o concejala. Pero el feminismo no ha avanzado un paso con que se dé a la mujer el derecho de ser electora y elegible cuando no existe el sufragio. Las que han obtenido cargos en el concejo municipal lo han hecho en virtud de un nombramiento, no de elección.

El derecho al voto se reconoció en la Constitución de 1931. Las españolas votaron por primera vez en las elecciones generales de noviembre de 1933.

¿Concejal o concejala?

Esta cuestión produjo encendidos debates en la prensa. En los periódicos de la época encontramos argumentos muy peregrinos para defender los dos vocablos. En realidad, más que sobre una terminología lingüística se discutía sobre un posicionamiento ideológico. Los más tradicionales defendían el término concejal  y los progresistas, concejala.

Colombine

Carmen de Burgos y Seguí, conocida como “Colombine” (Almería, 1867-Madrid, 1932)

Carmen de Burgos se desgañitaba buscando ejemplos y reglas gramaticales que avalaran la voz concejala. En cambio, otros, con histrionismo, defendían el uso de concejal. Por ejemplo, al poco tiempo de publicarse el Estatuto de 1924, en La Voz de Madrid, se podía leer lo siguiente:

Concejal o concejala. Nuestra opinión es que las señoras y señoritas que desempeñan el cargo de concejal no pueden llamarse concejalas. Pueden llamarse cualquier otra cosa, pero concejalas no. ¿Cómo se llamarían las esposas de los concejales si las de los generales son generalas? ¿Cómo distinguir a la concejala consorte de la concejala en propiedad? Sin meternos a prejuzgar la cuestión creemos que esto no tiene vuelta de hoja. Antes que concejalas de oficio hubo en el mundo concejalas consortes –y tan en propiedad, por cierto, como las otras. Tienen pues derechos adquiridos a llamarse concejalas; que busquen nombre las advenedizas. Pero si una dama en lo porvenir es al mismo tiempo concejala consorte y concejala del Ayuntamiento? ¿Va volverse loca la pobre repitiendo a todas las horas del día y el salón de sesiones: ¿Qué soy ahora? ¿Concejal? ¿Concejala”.

No nos rasguemos las vestiduras. Hoy, casi cien años después, seguimos con el mismo debate. La lengua y la RAE se han pronunciado, pero cada línea ideológica defiende las palabras que mejor la definen. Como siempre, se quiere hacer uso de la lengua en beneficio de las tendencias ideológicas.

Primeras concejalas aragonesas

Primeras Concejalas aragonesas

Estas mujeres, como todas las españolas que llegaron a los ayuntamientos, tenían una ascendencia burguesa. Aunque unas eran profesionales y otras se dedicaban a sus labores, todas tenían inquietudes sociales y pertenecían a lo que se ha llamado el feminismo católico. No fueron protagonistas de grandes hazañas, pero abrieron caminos por los que luego pudieron transitar otros feminismos. Les preocupó más su aportación que el brillo personal, hasta tal punto que, en muchos casos, ni siquiera podemos reconstruir las biografías de estas pioneras, que se quedaron en el anonimato para siempre.

Quinto de Ebro (Zaragoza). 1924

El 6 de diciembre de 1924, el Heraldo de Aragón publicaba la foto y los nombres de las dos primeras concejalas aragonesas: Concepción Novella Marqués (propietaria) y Rosa Arilla Albar (maestra nacional). El periódico madrileño El siglo futuro había sacado la noticia tres días antes:

También hay concejalas en un pueblo de Aragón. En el Gobierno Civil se ha recibido un oficio del delegado gubernativo correspondiente, dando cuenta de haberse constituido el nuevo Ayuntamiento del pueblo de Quinto del que forman parte, como concejales de aquella localidad, doña Concepción Novella y doña Rosa Arilla. Son las primeras mujeres que desempeñan el cargo de concejal en Aragón.

He podido reconstruir una semblanza de estas concejalas gracias a la colaboración de María Pilar Gonzalo Vidao que me ha proporcionado la información principal, la fecha de defunción de Rosa y página facsímil del Heraldo de Aragón en la que sale la la noticia de las dos concejalas de Quinto. Y no me olvido de los valiosísimos datos que también me ha aportado el historiador Antonio Jardiel Badía, gran conocedor de la historia de Quinto y de sus gentes.

Concepción Beatriz Novella Marqués (Quinto de Ebro, 1885-1962). Propietaria. Era la sexta de los ocho hijos de Genaro Novella Jaso, confitero y propietario, y de Engracia Marqués Espinosa. Permaneció soltera. Sufrió pérdidas familiares importantes: en 1909 murió su padre y, el 25 de agosto de 1937, al acabar la batalla de Quinto, fusilaron a su hermano Octavio.

Julia, Rosa y Carmen Arilla Albar. Foto de Pilar Bernad Arilla.

Julia, Rosa y Carmen Arilla Albar. Foto de Pilar Bernad Arilla.

Rosa Desideria Arilla Albar. (Quinto de Ebro, Zaragoza, 1896-Zaragoza, 1980) Maestra Nacional. Era la tercera de los cinco hijos D. Pedro Arilla Sanguesa, médico titular de Quinto, y Dª Pilar Albar. La mayor, Remedios, nacida en 1892, murió muy pronto. Su único hermano, Julián, falleció en 1960. Y Rosa se sintió muy unida a sus hermanas Carmen Jorja, nacida en 1898, y Julia Josefa, nacida en 1899. En vacaciones, las hermanas Arilla compartían juegos con su primo, el escritor Enrique Jardiel Poncela, que pasaba los veranos en Quinto, de donde era su padre. En alguna carta familiar, Enrique las menciona. Las tres hermanas permanecieron solteras y durante muchos años cuidaron de su sobrino y, en 1931, atendieron a Florencio Jardiel Dobato, canónigo del Pilar, en sus últimos días.

En 1920 aprobó las oposiciones de Magisterio en Zaragoza. Tuvo varios destinos y en 1933 tomó posesión de la escuela del Gelsa, donde permaneció muchos años.

En 1938,  Rosa Arilla Alvar maestra de Gelsa,  figuraba en una lista de maestros de la provincia de Zaragoza propuestos para ser depurados. (Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza, 10/05/1938)

Teruel. 1925

La prensa nacional recogió el nombramiento de las dos concejalas.

En la sesión de hoy, en el Ayuntamiento, han tomado posesión los cinco nuevos concejales nombrados. Fueron elegidas, para las Tenencias de Alcaldía, las profesoras de la Normal doña Magdalena Martín y doña Primitiva del Cano. (ABC, 31/01/1925)

Magdalena Martín Ayuso (Oviedo, 1893-¿?) Procedía de una distinguida familia asturiana, hija de Dionisio Martín Ayuso y María de la Cruz Navarro y Rodríguez Vigil. Era discípula del Padre Poveda y perteneció al Instituto Teresiano. Trabajó seis años como profesora de Matemáticas de la Escuela Normal Teruel, donde dirigió la Academia Teresiana. Fue concejala unos meses. En 1927 pidió el traslado a la Escuela Normal de Ciudad Real. Acabó prestando sus servicios en Asturias.

Primitiva del Cano Ledesma (Madrid, 1892-Teruel, 1952) ¡Cuánto debió sufrir doña Primitiva, ella que gustaba de la rimbombancia de su apellido “del Cano”, cuando se viera en la mayoría de las listas y documentos oficiales como “Primitiva Caño”! En los documentos que salieron de su pluma ella dejó bien claro eso de “Primitiva del Cano”. Había estudiado Magisterio Superior en Madrid. Fue durante treinta y cinco años profesora de la Escuela Normal de Teruel, (1915-1952), donde sus enseñanzas y su actividad social dejaron una gran impronta.

Zuera, Zaragoza. 1925

El uno de noviembre, La Vanguardia recogía dos nuevos nombramientos.

En Zuera se ha constituido el nuevo Ayuntamiento, formando parte del mismo las señoras Victoria Quilez y Elvira Conde.

Victoria Quilez y Nasarre de Letosa (1884-1969) Fue concejala del Ayuntamiento de Zuera desde 1925 hasta 1930. Se casó dos veces y no tuvo hijos. En el censo electoral de 1934, de profesión sus labores, vivía en la calle La Iglesia y no constaba su estado civil. Uno de los objetivos de su vida fue velar por la enseñanza y por la formación cristiana de los niños y las niñas de Zuera y de los pueblos próximos. Construyó el colegio de la calle Navas que lleva su nombre. Fundó el colegio de Nuestra Señora del Pilar en un edificio de su propiedad, hoy el Centro Cívico. En un piso comenzó el colegio, en el de arriba vivían las monjas de Santa Ana y doña Victoria y su familia en los aledaños.

Victoria Quílez

Gracias a Sara Puente. Ella me proporcionó esta foto y muchos datos de doña Victoria.

Elvira Conde. Fue concejala desde 1925 hasta 1930. En 1934, ya no consta en el censo electoral de Zuera.

Loporzano, Huesca. 1927

En febrero nombraban a la primera concejala de la provincia de Huesca.

Una señorita ha sido nombrada concejala. Del Gobierno Civil. En la provincia de Huesca no existía la mujer concejala hasta ayer, que fue nombrada la primera para el Ayuntamiento de Loporzano. Esta es la bella e inteligente señorita Adriana Mur Vallés, hermana del ilustrado médico de aquella localidad. Enhorabuena. (Diario de Huesca, 24/02/1927)

Adriana Mur Vallés. Pertenecía a las distinguidas casas de López y Mur, de Loporzano. (Diario de Huesca, 28/01/1917). En 1930, se casó con Mariano Calvo Ciria, un rico propietario de Santa Eulalia la Mayor.

Zaragoza. 1927

El día cuatro de abril, el Diario de Huesca se hacía eco de las novedades en el Ayuntamiento de Zaragoza.

Nuevas concejalas. Zaragoza. El gobernador ha nombrado concejalas suplentes a doña Vicenta Liria, de la Acción Católica, y a doña Aurora Miret, maestra. Estas son las primeras concejalas que han tomado asiento en el Municipio de esa ciudad.

Vicenta Liria Borderas. Hija de Pío Liria Almor, propietario, y de María Pilar Borderas, domiciliados en la calle Alfonso, era directora de la Acción Católica de la Mujer y había participado en muchos programas junto a Juana Salas Cervera, la mujer de Inocencio Jiménez.

Miret, Aurora, 1932

Aurora Miret Bernad. (Huesca, 1877-Zaragoza, 1936). Era la tercera de los cinco hijos de Pedro Juan Miret, un Inspector de Hacienda, y Carolina Bernad. En 1898 trabajaba de interina de la Escuela Normal de Palencia y en 1900 de directora de la de León. En 1906 llegó a la de Zaragoza, por concurso de traslado, como profesora de Geografía e Historia, aunque posteriormente impartió las asignaturas de Gramática, Literatura e Historia de la Literatura. En 1917 ingresó en la Junta de Damas de la Cruz Roja de Zaragoza. Y en 1927 se convirtió en una de las dos primeras concejalas del Ayuntamiento de la ciudad.

La prensa nacional se afanaba en buscar noticias de las nuevas concejalas.

Doña Aurora y doña Vicenta no están de acuerdo. Zaragoza. (El gobernador civil ha publicado hoy una lista de 40 concejales suplentes entre los que figuran dos señoritas muy cultas de Zaragoza, doña Aurora Miret, profesora de la Escuela Normal, y doña Vicenta Liria, directora de la Acción Católica de la Mujer. El redactor de El Heraldo ha hablado con ambas señoritas y es curioso conocer cómo opinan. La primera, doña Aurora, dice que la mujer no debe intervenir en la vida pública; que su misión está en el hogar y a lo más en la escuela, como prolongación del hogar; y que si alguna mujer interviene ahora en la vida pública de manera activa, debe hacerlo desde el punto de vista de aconsejar a los padres, esposos, hijos y hermanos. En cambio doña Vicenta sostiene un criterio completamente distinto. Dice que ya era hora que la mujer fuera redimida de la situación humillante en que se encontraba, porque tiene la misma capacidad que el hombre, y que lo que ahora se hace es simplemente una obra de justicia. (La Voz de Madrid, 23/04/1927)

Sesión con doña Aurora Miret. El Ayuntamiento de Zaragoza ha realizado una sesión plenaria para ceder un solar al Estado con el fin de que se construya el edificio de la Delegación de Hacienda. Asistieron varias concejales suplentes, y, por primera vez, la concejal señorita Aurora Miret, a la que el alcalde dio la bienvenida congratulándose de su asistencia. Se aprobó la cesión del solar y el alcalde invitó con un lunch de final de año a los concejales. (ABC, 22 de mayo de 1927)

Para terminar

El destacado papel que adquirimos a principios del siglo XX estuvo relacionado con el apogeo de la Acción Católica, con el propagandismo cristiano y con el auge de las asociaciones seglares.

En la legislación, desde 1877, se fue favoreciendo nuestra participación en la vida pública. Y, como consecuencia de esta nueva sensibilidad, durante la dictadura de Primo de Rivera, entre 1923 y 1930, se nombraron más de cien concejalas, unas diez alcaldesas y trece representantes en la Asamblea Nacional.

En este artículo he intentado recuperar el contexto que nos permitió acceder a las concejalías y a las alcaldías, elaborar una lista con las que fueron apareciendo en los periódicos de la época y acercarme a la biografía de las aragonesas. No he podido hacer una lista exhaustiva ni reconstruir todas las biografías. Espero que este escrito sea un acicate para que otros continuéis y que entre todos saquemos del olvido a estas mujeres que nos abrieron el camino a nuestra participación ciudadana.

1924. Matilde Pérez Mollá. Quatretondeta.

Matilde Pérez Mollá (1858-1936). Primera alcaldesa de España, en Quatretondeta, Alicantes.

rayaaaaa

Addenda. Las listas

Antes del Estatuto Municipal del 8 de marzo de 1924

  1. ¿Fernica?, Georgina. Madrid.
  2. Gómez Gómez, Nieves Velada. Toledo. (17 de febrero de 1924)
  3. Oliver, Gregoria. Velada. Toledo (17 de febrero de 1924)
  4. Ruiz, Petra. Velada. Toledo. (17 de febrero de 1924)

Después del Estatuto Municipal 1924

1924

  1. ALCALDESA SIN IDENTIFICAR. Segorbe. Castellón
  2. Argüelles, María. Cangas de Tineo. Asturias
  3. Arilla Albar, Rosa. Quinto de Ebro (Zaragoza).
  4. Azpiazu y Paúl, Teresa de Jesús. Málaga.
  5. Belda. Agullent, Señora de. Valencia
  6. Calonge y Page, Elisa. Madrid
  7. CODINA I ARNAU, DOLORES. Alcaldesa. Talladell.
  8. Collado y de Llano, María del. Cangas de Tineo. Asturias.
  9. Cuevasanta Montfort, Tomasa. Segorbe. Castellón
  10. Díaz Moreno, María. Almendralejo, Badajoz
  11. Echarri, María de. Concejala. Madrid
  12. García Pereira, Dolores. Concejala. Cangas de Tineo. Asturias
  13. García, Catalina. Concejala. Trejo del Campo. Alicante
  14. Herand (o Herraut) López Pintado, Milagros. Concejala. Segorbe, Castellón
  15. Ibáñez, Carmen. Concejala. Teniente de Alcalde. Artana. Castellón
  16. Igual, Blanca de. Concejala. Madrid
  17. Jamardo Crismán, Florinda. Concejala. Rois. Pontevedra
  18. Jimeno Gargallo, Cándida. Concejala. Alicante
  19. Martín Almazán, Francisca. Concejala. Teniente de Alcalde. Segorbe, Castellón
  20. Novella Marqués, Concepción. Quinto de Ebro (Zaragoza)
  21. Penagos Benedicto, Matilde. Concejala. Montilla. Córdoba
  22. Perales (o Peralta) Pellicer. Ana. Concejala. Lorcha. Alicante
  23. Pereira Díaz, Concepción. Concejala. Cangas de Tineo. Asturias
  24. PÉREZ MOLLÁ, MATILDE. Alcaldesa. Quatretondeta. Alicante
  25. Rodríguez Álvarez (¿Martínez?), Jovita. Concejala. Cangas de Narcea. Asturias
  26. Solanich Lacombre, María del Socorro. Concejala. Alicante
  27. Timonel (o Jiménez) Roselló, María. Concejala. Segorbe. Castellón

1925

  1. ALCALDESA SIN IDENTIFICAR. Moral de Calatrava. Ciudad Real
  2. Aguilar Soriano, María Pilar. Concejala. Muro de Alcoy (Alicante)
  3. Alegre Vilar, María. Concejala. Castellón
  4. Cano Ledesma, Primitiva. Concejala. Teniente de alcalde. Teruel
  5. Conde, Elvira. Concejala. Zuera, Zaragoza
  6. Fabregat Sanz, Ramona. Concejala. Castellón
  7. González Ramos, Consuelo, “Celsa Regis” o “Celsia Regis”. Concejala. Madrid
  8. Ibáñez Lagarda, María de los Desamparados, “Amparo”. Concejala. Castellón
  9. Lucena, Carmen. Concejala. Ronda, Málaga
  10. Martín Ayuso, Magdalena. Concejala. Teniente de Alcalde. Teruel
  11. MONTORO ROMERO, PETRA. Alcaldesa. Sorihuela de Guadalimar, Jaén
  12. Ochoa Vicente, Julia. Concejala. Cuenca
  13. Olóriz Arceluz, Josefina. Concejala. San Sebastián
  14. Ovin, Isabel. Concejala. Carmona. Sevilla
  15. Pazó Prado, Purificación. Concejala. Moaña. Pontevedra
  16. PÉREZ IGLESIAS, CONCEPCIÓN. Alcaldesa. Portas, Pontevedra
  17. Piñero, Felisa. Concejala. Villablino. León
  18. Quílez y Nasarre de Letosa, Victoria. Concejala. Zuera, Zaragoza
  19. Quintanilla, Mecedes. Concejala. Madrid
  20. Resines Gardeazábal, Carmen. Concejala. Teniente de alcalde. San Sebastián
  21. Sánchez Miñambres, María. Concejala. León
  22. Sans Selma, Vicente, Viuda de  (Propuesta, pero renunció). Concejala. Barcelona
  23. Tena Pastor, Eduvigis. Concejala. Castellón

1926

  1. Cañellas. Constanvi, Carmen. Concejala. Tarragona
  2. Castellón Mac Mahón, Justa. Concejala. Bilbao
  3. Concejala sin identificar. Alcalá de Xivert. Concejala. Castellón
  4. Cutanda Salazar, Pilar. Concejala. Toledo
  5. Espinosa de los Monteros, María. Concejala. Segovia
  6. García Moreno, Carmen. Concejala. Segovia
  7. López de Sagredo y Andreo, María. Concejala. Barcelona
  8. Mac Mahón Jacquet, Carolina. Concejala. Bilbao
  9. MENDIOLA Y VELASCO, BENITA. Alcaldesa. Bolaños de Campos, Valladolid
  10. Méndez de la Torre (Torres) y Rodríguez, Elvira. Concejala. Toledo

1927

  1. Álvarez de Rovina, Agustina. Concejala. Vigo
  2. Capdevila y Cardona (o Padrona), Dolores. Concejala. Municipio sin identificar
  3. Díaz de Serralde Ayala, Luisa. Concejala. Vitoria
  4. Díaz Rabaneda, Micaela. Concejala. Madrid
  5. García Cortés, Teresa. Concejala. El Ferrol. La Coruña
  6. García Loygorri, Ángela. Concejala. Madrid
  7. González Fiori, Adela. Concejala. Madrid
  8. Isla y Vallecillo (Vallecilla), Micaela de. Concejala. Herce. La Rioja
  9. Liria Borderas, Vicenta. Concejala. Zaragoza
  10. López Puzo, Mercedes. Concejala. El Ferrol, La Coruña
  11. Losada Prado, Margarita. Concejala. Vigo
  12. Martínez Pisón (o Fisón), María. Concejala. Fue propuesta pero renunció. Vitoria
  13. Miret Bernad, Aurora. Concejala. Zaragoza
  14. Moreu Gisbert, Luz. Concejala. Motril. Granada
  15. Mur Vallés, Adriana. Concejala. Loporzano, Huesca
  16. Pedregosa Cano, María Ángeles. Concejala. Bailén. Jaén
  17. Perales y Gonzalez Bravo (o Brau), María Dolores. Concejala. Madrid
  18. Sáenz de Heredia, María Nieves. Concejala. Madrid
  19. Sáez de Quejana, Teresa. Concejala. Vitoria
  20. Viana, Encarnación. Concejala. Vitoria

1928

  1. Aguilar Paredes, Eloísa. Hinojosa del Valle. Concejala. Badajoz
  2. Borrero Peral, Manuela. Concejala. Huelva
  3. Concejala sin identificar. Concejala. Cádiz
  4. Fenández Magaz, Pilar. Concejala. Zafra. Badajoz
  5. Fernández Reguera, Julia. Concejala. Cabuérniga. Cantabria
  6. García Pesquera, Diana. Concejala. Sevilla
  7. Mier, Petra. Concejala. Cabuérniga. Cantabria
  8. Ortiz Trueba, Patrocinio. Concejala. Ampuero. Cantabria
  9. Pérez Baturone (Baturones o Baturrone), Concepción. Concejala. San Sebastián
  10. Ponce Castaño, Gertrudis. Concejala. Huelva
  11. Ramudo Ramudo, Dolores. Concejala. Villalba. Lugo
  12. Sama Pérez, Dolores. Concejala. Toledo
  13. Seras Romero, María Luisa. Concejala. Municipio sin identificar
  14. Tavira y Díez de Ceballos, Pilar. Concejala. Sevilla
  15. VELASCO, JUANA. Alcaldesa. Concejala. Cantalejo, Segovia
  16. Zabala, María. Concejala. Granada

1929

  1. Aguilar Goya, María Antonia. Concejala. Sevilla
  2. Galán Carvajal, María. Concejala. Oviedo
  3. García Mauriño, Carmen. Concejala. Oviedo
  4. Maqua Carrizo, Isabel. Concejala. Oviedo
  5. Marín Molina, María. Concejala. Albacete
  6. Moreno, Isabel. Concejala. Oviedo
  7. Sala y Jove, Gertrudis de la. Concejala. Oviedo
  1. Gobierno de Berenguer

  1. Abia Martín, Elisa. Concejala. Sotobañado. Palencia
  2. HERRERO DEL CORRAL, Candelas. Alcaldesa. Sotobaño (Castromocho), Palencia
  3. MATA PÉREZ, Amparo. Alcaldesa. Sotobañado. Palencia

Asamblea Nacional (1927-1930)

  1. Cuesta del Muro, Carmen
  2. Díaz y Rabaneda, Micaela
  3. Domínguez Atalaya, Natividad
  4. Echarri y Martínez, María
  5. López de Sagrado y Andrés, María
  6. López Monleón, María
  7. Loring y Heredia, Concepción
  8. Luzzatti Quiñones de López de Rúa, Teresa
  9. Maeztu y Whitney, María
  10. Olóriz Arceluz, Josefina
  11. Quesada y Gutiérrez de los Ríos, Isidra
  12. Ríos Nostench, Blanca de los
  13. Scholtz-Hermensdorff, Trinidad von

Carmen Romeo Pemán

Imagen principal. Página de la revista Mundo Femenino, julio de 1934, p. 9.